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Web para restaurantes: lo que de verdad necesita (y lo que sobra)

Qué debe tener la web de un restaurante para llenar mesas: carta legible en el móvil, reservas, idiomas, ficha de Google y lo que conviene quitar.

Quién entra en la web de un restaurante

Casi todo el tráfico llega desde el móvil y con prisa. Alguien que está en la calle buscando dónde comer, un turista que compara tres sitios cerca de su hotel, un cliente que quiere reservar para el sábado. Ninguno va a leer la historia del local antes de saber si hay mesa y cuánto cuesta un plato.

Por eso la pregunta para diseñarla es muy concreta: qué tiene que poder hacer alguien en los primeros diez segundos.

Lo imprescindible

  • La carta, en HTML y legible en el móvil. El PDF obliga a hacer zoom, pesa, no lo entiende bien Google y es un engorro de actualizar. Una carta en la propia web se lee, se traduce y se cambia en minutos.
  • Precios. Una carta sin precios genera desconfianza y llamadas. Si cambian a menudo, mejor rangos que nada.
  • Horario y días de cierre, arriba y sin esconder, también los festivos y las vacaciones.
  • Reservar con un toque. Un botón fijo que lleve a tu sistema de reservas, o un teléfono con enlace para llamar directamente.
  • Cómo llegar: dirección, mapa y, si aplica, dónde aparcar.
  • Fotos reales de los platos y del local, bien iluminadas. Mejor pocas y buenas que una galería entera de móvil.

Idiomas: una decisión que se paga

En zonas turísticas, una parte importante de las reservas llega de clientes que no hablan español. Tener la carta solo en castellano es dejar fuera a una parte de tu público que además suele decidir con el móvil en la mano.

La web de Es Raor, un restaurante en Sant Elm, está en español, inglés y alemán, porque buena parte de su clientela viene de fuera. Lo ideal es que cada idioma tenga su propia URL: así Google puede enseñar a cada turista la versión en su idioma.

Si traduces, que sea con alguien que conozca la cocina: una carta traducida a máquina se nota y resta confianza.

La ficha de Google pesa tanto como la web

Para un restaurante, la ficha de Google Business Profile suele ser la primera impresión. La web y la ficha tienen que contar lo mismo:

DatoEn la webEn la ficha de Google
HorarioActualizado, con festivosIgual, con horarios especiales
CartaPágina propiaEnlace a esa página
ReservasBotón visibleEnlace de reserva configurado
FotosLas mejoresLas mismas y más, renovadas cada mes
ReseñasAlguna destacadaRespondidas, también las malas

Si el horario de la web y el de Google no coinciden, el cliente se fía del de Google, y Google confía menos en ti.

Lo que sobra

  • Vídeos que se reproducen solos y hacen que la web tarde en abrir con datos móviles.
  • Animaciones de entrada antes de dejar ver la carta.
  • Ventanas emergentes de newsletter nada más entrar.
  • Textos largos sobre la filosofía del chef en la portada. Tienen su sitio, pero más abajo.

La velocidad importa más en un restaurante que en casi cualquier otro negocio: quien busca dónde comer cierra la pestaña a los tres segundos.

Datos estructurados: para que Google entienda qué eres

Una web de restaurante debería llevar datos estructurados de tipo Restaurant: dirección, horario, tipo de cocina, rango de precios y enlace a la carta y a las reservas. No se ven, pero ayudan a que Google y los asistentes de IA den respuestas correctas sobre tu local. Lo explicamos con más detalle en la checklist de SEO técnico.

Cuánto cuesta y cuánto tarda

Una web de restaurante bien hecha, con carta en varios idiomas, reservas y SEO local, suele estar en la franja baja del rango de precios de una web a medida y se publica en dos o tres semanas. Lo que más tiempo lleva suele ser reunir las fotos y la carta definitivas.

Si tienes un restaurante y tu web no está ayudando a llenarlo, escríbenos y te decimos qué cambiaríamos primero.

Preguntas frecuentes

¿Necesita un restaurante una web si ya tiene Instagram y ficha de Google?

Sí, si quieres controlar la carta, los idiomas y las reservas. Instagram no sirve para consultar una carta con precios y la ficha de Google enlaza a la web para casi todo lo demás.

¿Es mejor la carta en PDF o en la web?

En la web. Se lee mejor en el móvil, se actualiza en minutos, Google la entiende y se puede traducir. El PDF puede quedar como descarga opcional.

¿Qué sistema de reservas conviene?

El que ya uses y te funcione. La web solo tiene que enlazarlo bien, con un botón siempre visible. Si no tienes ninguno, una reserva por WhatsApp o teléfono con un botón directo es mejor que un formulario que nadie revisa.

¿Tienes un proyecto entre manos?

Te decimos qué necesitas de verdad y cuánto cuesta, con presupuesto y fecha cerrados.